El skincare forma parte del día a día de cada vez más personas. Sérums, limpiadores, cremas, tónicos, exfoliantes, retinol, vitamina C… La cantidad de productos y recomendaciones que encontramos en redes sociales puede hacer que algo tan sencillo como cuidar nuestra piel termine pareciendo complicado.
Pero ¿qué necesita realmente nuestra piel? ¿Es necesario seguir una rutina de diez pasos? ¿Qué productos son básicos? ¿Y debemos utilizar todos lo mismo?
La respuesta es más sencilla de lo que parece.
En Eternal Beauty Clinic, clínica de medicina estética en Madrid, te explicamos cuáles son las bases de una rutina de skincare y por qué conocer las necesidades de tu piel es más importante que acumular productos.
¿Qué es el skincare?
Skincare significa literalmente “cuidado de la piel”.
El término engloba los hábitos y productos que utilizamos para cuidar la piel, mantenerla limpia, hidratada y protegida y, cuando es necesario, actuar sobre necesidades concretas.
Por tanto, hacer skincare no significa necesariamente seguir una rutina larga ni utilizar numerosos cosméticos.
Una rutina sencilla y bien adaptada puede ser suficiente para proporcionar a la piel los cuidados básicos que necesita.
¿Qué necesita realmente la piel?
Aunque cada piel presenta características diferentes, existen tres pilares básicos que forman parte del cuidado cutáneo:
1. Limpieza
La limpieza ayuda a retirar de la superficie de la piel restos de suciedad, grasa, sudor, maquillaje y otros residuos acumulados durante el día.
Debe realizarse con productos adecuados para cada tipo de piel y sin recurrir a una limpieza excesiva o agresiva.
Una limpieza demasiado intensa también puede provocar irritación y alterar el equilibrio de la piel.
2. Hidratación
La hidratación ayuda a mantener el agua en la piel y a conservar su función barrera.
Y no es algo exclusivo de las pieles secas.
Las pieles grasas también necesitan hidratación, aunque la textura y formulación del producto deberán adaptarse a sus características.
3. Protección solar
La fotoprotección es uno de los pilares fundamentales del cuidado diario de la piel.
La exposición a la radiación ultravioleta está relacionada tanto con el fotoenvejecimiento como con el desarrollo de determinadas enfermedades de la piel.
Por ello, la protección solar no debería entenderse únicamente como un producto que utilizamos cuando vamos a la playa, sino como parte del cuidado diario cuando existe exposición solar.
Entonces, ¿cuántos productos necesito para hacer skincare?
No existe un número concreto de productos que todas las personas deban utilizar.
Una rutina básica puede comenzar simplemente con:
- Un limpiador adecuado.
- Una crema hidratante adaptada a la piel.
- Protección solar durante el día.
A partir de ahí pueden incorporarse otros cosméticos cuando exista una necesidad concreta.
El objetivo no debería ser tener una rutina con muchos pasos, sino que cada producto tenga una función y sea adecuado para nuestra piel.
De hecho, utilizar demasiados cosméticos al mismo tiempo puede incrementar el riesgo de irritación, especialmente cuando se combinan diferentes principios activos.
¿Más productos significa una mejor rutina de skincare?
No.
Una de las ideas que más confusión genera alrededor del skincare es pensar que cuanto mayor sea el número de productos utilizados, mejores serán los resultados.
Una rutina de skincare debe valorarse por su adecuación a la piel, no por el número de pasos que contiene.
Introducir productos innecesarios o combinar activos sin conocer cómo actúan puede provocar irritación, sensibilidad o empeorar determinadas alteraciones cutáneas.
Por eso, en skincare, más no siempre significa mejor.
¿Todas las pieles necesitan la misma rutina?
No. Y esta es una de las cuestiones más importantes que debemos tener claras.
Una persona con piel seca no tiene necesariamente las mismas necesidades que otra con piel grasa, sensible o con tendencia acneica.
Además, las necesidades de una misma piel pueden cambiar debido a factores como:
- La edad.
- La época del año.
- La exposición solar.
- Los cambios hormonales.
- El entorno y el clima.
- Determinados hábitos.
- La utilización de otros cosméticos o tratamientos.
- La presencia de manchas, acné, sensibilidad u otras alteraciones.
Por ese motivo, copiar exactamente la rutina de skincare de otra persona no garantiza que vaya a funcionar igual en nuestra piel.
¿Cómo saber qué tipo de piel tengo?
De forma general, solemos hablar de piel normal, seca, grasa, mixta o sensible, aunque la realidad cutánea puede ser más compleja.
Algunas señales pueden orientarnos:
Piel seca
Puede presentar sensación de tirantez, descamación o textura áspera.
Piel grasa
Suele mostrar una mayor producción de sebo y brillo, especialmente en determinadas zonas del rostro.
Piel mixta
Combina zonas con mayor producción de grasa, habitualmente en la zona T, con otras zonas más secas o normales.
Piel sensible
Puede reaccionar con mayor facilidad ante determinados cosméticos o factores externos y presentar sensación de ardor, picor, enrojecimiento o incomodidad.
Sin embargo, identificar correctamente las características y necesidades de una piel no siempre resulta sencillo. Además, el estado de la piel puede cambiar con el tiempo.
¿Qué productos puedo añadir después de lo básico?
Una vez establecidos los pilares de limpieza, hidratación y fotoprotección, se pueden valorar productos destinados a necesidades específicas.
Por ejemplo:
- Productos dirigidos a mejorar la apariencia de manchas.
- Cosméticos para pieles con tendencia acneica.
- Productos destinados a mejorar la hidratación.
- Antioxidantes.
- Retinoides cosméticos.
- Exfoliantes.
- Productos dirigidos a líneas de expresión o signos de envejecimiento.
Pero no todos son necesarios para todas las pieles ni deben introducirse simultáneamente.
La elección dependerá de lo que realmente queramos trabajar.
¿En qué orden se realiza una rutina de skincare?
De forma general, una rutina sencilla puede organizarse así:
Rutina de skincare por la mañana
- Limpieza.
- Productos específicos, si forman parte de nuestra rutina.
- Hidratación.
- Protección solar.
Rutina de skincare por la noche
- Limpieza.
- Productos específicos, cuando estén indicados.
- Hidratación.
El número de pasos puede variar dependiendo de cada persona.
Si quieres profundizar específicamente en este tema, en Eternal Beauty Clinic también puedes consultar nuestra guía sobre qué es el skincare y cuál es el orden correcto de una rutina.
¿Necesito hacer skincare por la mañana y por la noche?
La rutina de mañana y la de noche cumplen funciones diferentes.
Durante el día cobra especial importancia proteger la piel frente a factores externos y a la radiación solar.
Por la noche podemos centrarnos en limpiar correctamente la piel y utilizar los productos específicos que formen parte de nuestra rutina.
Eso no significa que debamos utilizar muchos productos dos veces al día. De nuevo, la clave está en adaptar el cuidado a las necesidades concretas de la piel.
¿Cuándo debería cambiar mi rutina de skincare?
Una rutina no tiene por qué permanecer exactamente igual durante todo el año.
Puede ser necesario revisarla cuando:
- Aparece irritación persistente.
- La piel comienza a sentirse excesivamente seca o grasa.
- Surgen brotes o alteraciones que antes no existían.
- Cambian las condiciones ambientales.
- Introducimos un tratamiento dermatológico o médico-estético.
- Queremos tratar una nueva necesidad de la piel.
También conviene recordar que introducir varios productos nuevos simultáneamente dificulta identificar cuál está funcionando o cuál puede estar provocando una reacción.
¿Qué errores son frecuentes al empezar una rutina de skincare?
Cuando comenzamos a interesarnos por el cuidado de la piel, algunos errores son especialmente habituales.
Copiar rutinas de redes sociales
Que un producto funcione bien para otra persona no significa que sea necesariamente adecuado para nuestra piel.
Utilizar demasiados productos
Más pasos no equivalen automáticamente a mejores resultados.
Combinar muchos activos
Algunas combinaciones pueden aumentar la irritación de la piel, sobre todo cuando se utilizan sin una pauta adecuada.
Cambiar constantemente de productos
La constancia suele ser más importante que renovar continuamente la rutina siguiendo nuevas tendencias.
Olvidar la protección solar
Podemos utilizar numerosos productos cosméticos, pero la fotoprotección continúa siendo uno de los pilares fundamentales del cuidado cutáneo.
Skincare en verano: ¿hay que cambiar la rutina?
Durante el verano aumenta normalmente nuestra exposición al sol, al calor, al sudor, al cloro de las piscinas o al agua del mar.
Eso puede hacer que algunas personas prefieran texturas más ligeras o necesiten adaptar determinados productos.
Sin embargo, las bases continúan siendo las mismas: limpieza, hidratación y protección solar.
Además, determinados principios activos y tratamientos requieren precauciones específicas frente a la exposición solar, por lo que conviene valorar cada caso de forma individual.
¿Cómo crear una rutina de skincare adecuada para mi piel?
Antes de comprar nuevos productos, puede ser útil plantearnos tres preguntas:
¿Cómo es mi piel?
Seca, grasa, mixta, sensible…
¿Qué quiero mejorar?
Hidratación, textura, manchas, acné, luminosidad, signos de envejecimiento…
¿Qué productos necesito realmente para conseguirlo?
A partir de ahí se puede construir una rutina progresiva, evitando introducir productos sin una finalidad concreta.
La mejor rutina no es necesariamente la que más productos contiene.
Es la que responde a las necesidades reales de tu piel y puedes mantener con constancia.
¿Skincare y tratamientos faciales son lo mismo?
No.
El skincare hace referencia principalmente al cuidado habitual de la piel, mientras que los tratamientos faciales profesionales permiten trabajar determinadas necesidades mediante protocolos, técnicas o tecnologías específicas.
No son conceptos excluyentes.
Una buena rutina domiciliaria puede formar parte del cuidado general de la piel, mientras que determinados tratamientos profesionales pueden complementar ese cuidado cuando existe una indicación concreta.
En Eternal Beauty Clinic trabajamos con diferentes tratamientos faciales y realizamos una valoración previa para adaptar el cuidado a las necesidades de cada persona.
Preguntas frecuentes sobre skincare
¿Qué significa skincare?
Skincare significa cuidado de la piel y hace referencia al conjunto de hábitos y productos utilizados para mantenerla limpia, hidratada y protegida y atender sus necesidades específicas.
¿Qué es una rutina de skincare?
Es el conjunto de pasos y productos que una persona utiliza regularmente para cuidar su piel.
¿Cuáles son los pasos básicos del skincare?
Como punto de partida, una rutina básica se centra en limpieza, hidratación y protección solar.
¿Necesito muchos productos para tener una buena rutina?
No. Una rutina sencilla, constante y adecuada puede ser suficiente. Utilizar más productos no significa necesariamente cuidar mejor la piel.
¿Cómo sé qué skincare necesita mi piel?
Dependerá de las características de tu piel y de aquello que quieras mejorar. Si existen dudas, sensibilidad, acné persistente u otras alteraciones, es recomendable recibir asesoramiento profesional.
¿El skincare es igual para todas las edades?
No necesariamente. Las necesidades de la piel pueden cambiar con la edad y con otros factores, por lo que la rutina puede necesitar adaptaciones a lo largo del tiempo.
¿La piel grasa necesita hidratación?
Sí. Tener una mayor producción de sebo no significa que la piel no necesite hidratación. Lo importante es escoger una formulación adecuada.
¿Hay que utilizar protector solar todos los días?
La fotoprotección es una parte fundamental del cuidado de la piel cuando existe exposición a radiación ultravioleta. La elección del producto y su reaplicación deben adaptarse al nivel de exposición y a las circunstancias de cada persona.
Cuidar la piel no significa complicar la rutina
El interés por el skincare ha hecho que tengamos cada vez más información y más productos a nuestro alcance.
Pero cuidar mejor nuestra piel no consiste necesariamente en utilizar más cosméticos.
Una buena rutina empieza entendiendo lo esencial: limpiar, hidratar, proteger y añadir únicamente aquello que nuestra piel necesita.
Si no sabes qué cuidados son los más adecuados para tu piel o quieres mejorar alguna necesidad concreta, en Eternal Beauty Clinic (Madrid) podemos valorar tu caso y orientarte sobre las opciones disponibles.
Contamos con dos centros en Madrid:
Eternal Beauty Clinic – Príncipe de Vergara
Calle del Príncipe de Vergara, 287, Chamartín, Madrid.
Eternal Beauty Clinic – General Perón
Avenida del General Perón, 32, Tetuán, Madrid.

